Diccionario amoroso

Por: Omar Davisont

Amordazado

En el ámbito amoroso, dícese de la persona que experimenta, en un momento puntual y azaroso, un sentimiento de total arrobamiento o incluso enajenación, y por lo tanto, es incapaz de elaborar y enunciar alguna idea. Quedar en blanco. Ejemplo: cuando Dante ve por primera vez a Beatriz, quedó con su corazón completamente amordazado.

 Amorío

En el ámbito amoroso, dícese de una persona que mantiene una relación cuya entidad no alcanza el suficiente arraigo y formalidad necesaria como para hablar en propiedad de una relación de amor. En consecuencia, y corriendo el riesgo de defraudar a una de las partes, perfectamente podríamos estar frente a una relación pasajera, contingente y fugaz. Ejemplo: cuando Dante ve por primera vez a Beatriz, quedó con su corazón completamente amordazado. Pero con el paso del tiempo, comprendió que para ella todo quedaba inscrito como un divertido amorío.

Amorboso 

En el ámbito amoroso, dícese de una persona que en el contexto de una relación comienza, de un día para otro, a manifestar conductas un tanto enfermizas, o bien, que empujan ciertos límites que atentan contra la integridad y el decoro. Ejemplo: cuando Dante ve por primera vez a Beatriz, quedó con su corazón completamente amordazado. Pero con el paso del tiempo, comprendió que para ella todo quedaba inscrito como un divertido amorío. Por eso, mientras rumiaba cierta desazón, intentó imaginar una escena, donde con la ayuda de la inteligencia artificial, creaba una Beatriz que daba rienda suelta a todas sus exigencias en una noche de pasión prohibida.

Amorder

En el ámbito amoroso, dícese de una persona que presa de un profundo momento de éxtasis, y sin medir consecuencia alguna, siente una predilección ya no solo por acariciar el cuerpo con el cual se funde en el ejercicio fornicio, sino que directamente va y muerde, con una fuerza que puede ser más o menos controlada, una parte de ese otro cuerpo. En algunos diccionarios en desuso, se menciona que este tipo de amor afecta principalmente la zona de las orejas. Hoy, dicha aseveración está puesta en duda. Ejemplo: cuando Dante ve por primera vez a Beatriz, quedó con su corazón completamente amordazado. Pero con el paso del tiempo, comprendió que para ella todo quedaba inscrito como un divertido amorío. Por eso, mientras rumiaba cierta desazón, intentó imaginar una escena, donde con la ayuda de la inteligencia artificial, creaba una Beatriz que daba rienda suelta a todas sus exigencias en una noche de pasión prohibida. Posiciones, sudor, exhalaciones, jadeos, y frotaciones. Todo un catálogo de opciones, gracias a la IA, desfilaba ante su mirada atónita. Sus ojos se llenaban de un fuego poderoso, y su cuerpo empezó a temblar. En un principio no se percató, pero minutos después, imaginó que toda la escena tendría un final perfecto, si en el momento de la embestida final, el mordiera la oreja izquierda de Beatriz, y luego le susurrara tiernamente: después de esta noche, me parece que el infierno tiene el contorno de tu cuerpo junto al mío.

Amortajado

En el ámbito amoroso, dícese de una persona que por avatares del destino, que como sabemos, juega siempre sus propias cartas de forma impredecible, se ve expuesta a enfrentar la muerte de su enamorada. Y por ello, en un ritual muy íntimo, emprende la tarea de cubrir lentamente el cuerpo con una mortaja a fin de preparar el velatorio. Ejemplo: cuando Dante ve por primera vez a Beatriz, quedó con su corazón completamente amordazado. Pero con el paso del tiempo, comprendió que para ella todo quedaba inscrito como un divertido amorío. Por eso, mientras rumiaba cierta desazón, intentó imaginar una escena, donde con la ayuda de la inteligencia artificial, creaba una Beatriz que daba rienda suelta a todas sus exigencias en una noche de pasión prohibida. Posiciones, sudor, exhalaciones, jadeos, y frotaciones. Todo un catálogo de opciones, gracias a la IA, desfilaba ante su mirada atónita. Sus ojos se llenaban de un fuego poderoso, y su cuerpo empezó a temblar. En un principio no se percató, pero minutos después, imaginó que toda la escena tendría un final perfecto, si en el momento de la embestida final, el mordiera la oreja izquierda de Beatriz, y luego le susurrara tiernamente: después de esta noche, me parece que el infierno tiene el contorno de tu cuerpo junto al mío. Es justamente ese cuerpo, que fue capaz de moverse como un animal sediento de placer, el que ahora luce totalmente inerte, con sus ojos clausurados, como si mirara hacia adentro en busca de la luz de un túnel. En su cabeza, Dante entiende el mensaje: es un amor que eligió cruzar hacia la muerte. Con sumo cuidado, cubre el cuerpo con una sábana, apaga la luz, y al cerrar la puerta, se convence que toda noche anida una porción de éxtasis como de tánatos.

PD. Estos escritos son una muestra de ejercicios realizados en el taller de escritura: narrativas autorreflexivas para acompañar la vida.  Marzo-Abril 2025. Educación Continua. Pontificia Universidad Javeriana. 

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