Por: Carlos Eduardo Arango
AGOSTO 1964
Acabo de nacer y me enfrento a un mundo desconocido
AGOSTO 1970
Hay una niña en el colegio que me parece muy linda y quisiera hablar con ella, pero no me atrevo.
JULIO 1971
Nos mudamos de ciudad y lo que me tiene más triste es no volver a ver a “Verónica” mi compañera de colegio. Hablé con ella muy pocas veces, no somos amigos pero pienso mucho en ella, es la niña más linda que conozco
MARZO 1981
Hoy, hablando con una prima, le conté que no se me olvidaba esa niña que me gustaba cuando estaba en segundo de primaria. ¿Qué será de la vida de ella?
SEPTIEMBRE 1986
Me gradué de la universidad en Bogotá y conseguí un empleo en aquella ciudad donde viví mi primera infancia. Mañana viajo.
SEPTIEMBRE 1988
Me casé ayer. Vine a esta ciudad por un par de meses y parece que me quedaré un tiempo largo
NOVIEMBRE 1990
¿Cómo será Verónica? ¿Dónde estará? Me gustaría verla.
MAYO 1993
Nació mi segunda hija. Mis niñas son mi mayor motivo de felicidad.

MARZO 1998
Hoy estaba con unos amigos y por algún motivo hablé de esa niña que me gustaba a los 7 años. Su nombre es poco común, por lo que nunca se me ha olvidado. Una de mis amigas dijo que la había conocido superficialmente en un gimnasio hace un par de años, pero no sabía nada de ella y le perdió el rastro. Me emocioné. Ella existe. Vive en mi ciudad. ¿Cómo podré contactarla?
ABRIL 2007
Aprovechando que estoy en mi casa recuperándome de una cirugía de cordales, abrí una cuenta en Facebook con la ayuda de mi hija. Voy a buscar a Verónica
JULIO 2012
Esta semana decidimos con mi esposa nuestro divorcio después de 24 años de matrimonio
OCTUBRE 2012
Almorcé hoy con LT una amiga muy especial de mi juventud (con la que te conté que me había encontrado una vez en Guatemala hace como seis años). Tiene un cliente aquí y estará viniendo un par de veces al mes
DICIEMBRE 2012
Hoy le contamos a mis hijas, la relación que tenemos con LT y lo recibieron muy bien.
JULIO 2014
En una foto de Facebook vi que estaba etiquetada Verónica… le voy a escribir. Pero ¿qué le digo? Ya estoy grande, le contaré la verdad y nada más. Para ella debe ser agradable saber que alguien la ha tenido presente durante 44 años. Le conté a LT la historia de Verónica, no entiende muy bien lo especial que es para mi y me dijo que no entendía para que le iba a escribir a una desconocida, que parecía un acosador y que a ella no le interesaba nada de lo que yo hiciera al respecto, que no le contara nada
JULIO 2014
Le escribí a Verónica y le dije que fui su compañero de colegio en 1970, que mi recuerdo es que era la niña más linda y nunca se me ha olvidado. Le terminé diciendo que le contaba eso, porque era cierto y si alguien pensara esto de mi me gustaría saberlo.
AGOSTO 2014
Pasó algo increíble… me contestó Verónica. Y ¿Sabes qué? Ella me conoce. Su hijo y mi hija fueron compañeros de colegio durante 13 años y sabe quién soy yo. Ella no se acuerda de la época de niños… y yo nunca supe quien era ella durante 13 años con reuniones de padres de familia y fiestas en el colegio. Tengo su teléfono. Quedamos de vernos el martes.
AGOSTO 2014
Hoy almorcé con Verónica, fue muy extraño, pero la conversación fluyó fácilmente, nos contamos superficialmente nuestras vidas, es muy linda, está casada, tiene dos hijos. Como yo le había contado lo que pensaba y recordaba de esa niña desde hace 44 años, le pregunté que pensaba ella de ese padre de familia que vio en el colegio tantos años. Recuerdo textualmente sus palabras: “Siempre me llamaban mucho la atención los ojos de ese papá. Solo le miraba los ojos”. Pero te confieso que yo no me acordaba de ella en el colegio de mi hija.
SEPTIEMBRE 2017
Hace 6 meses no sabía nada de Verónica y me llamó hoy a saludarme como hacemos 2 o 3 veces al año. Estaba triste pues su matrimonio no está bien
MARZO 2020
Vi en las redes que se casó la hija de Verónica y le escribí. Me contó que se separó el año pasado, su hija se va a vivir a Miami con su esposo y ella se quedará viviendo con su hijo
JULIO 2021
Verónica es abuela. Me mandó una foto con su nieto. Se ve hermosa y feliz.
ENERO 2022
Soy abuelo. Que sensación tan rara y tan bonita. Todos hablan de lo linda que es mi nieta. Yo pienso lo mismo, pero a la que veo mas linda es a mi hija. Nunca dejará de ser mi niña.
ENERO 2024
Mi matrimonio tiene problemas, hoy hablamos con LT de la posibilidad de separarnos. Me da mucha tristeza pero creo que es lo mejor para ambos.
OCTUBRE 2024
Llamé a Verónica. Le conté que estoy separado y viviendo solo desde hace un par de meses. Ella está en Miami con su segunda nieta que nació hace poco y quedamos de vernos el próximo mes cuando regrese.
NOVIEMBRE 2024
Hicimos esta tarde una videollamada con Verónica y mañana vamos a cenar. Tengo una emoción rara, pues es la primera vez que nos vamos a ver siendo personas sin compromisos de pareja 53 años después de ser compañeros en el colegio. Mañana te cuento la realidad de como sale todo, pero te voy a contar lo que sueño hoy a las 11 pm. Quisiera besarla en cuanto la vea. Hemos tenido los últimos 10 años una relación bastante superficial y esporádica, pero creo que ha sido auténtica, con cariño y cercana. Se que no haré eso, pero nada me impide dejar volar mi imaginación. Si tuviera 25 años con seguridad alargaría la noche y probablemente nos daríamos ese beso en algún momento, pero hoy tengo 60 años y te confieso que estoy bastante oxidado y he perdido la práctica acerca del proceso de llegar a un beso. Esperemos como se dan las cosas.
NOVIEMBRE 2024
¿Quieres saber cómo estuvo mi cena? Jaja, estoy muy solo, y eres el único a quién tengo para contarle, y es gracioso porque tú soy yo. Cuando nos encontramos, como suponía, el beso fue en la mejilla y no en la boca. Casi inmediatamente le conté que sentía mariposas en el estómago. Ella me dijo que tenía el corazón acelerado y puso mi mano en su pecho. Fue inesperado y delicioso, pero fue tan natural que no supe si era un acto de coqueteo sexual o algo tan simple como mostrarme que su corazón palpitaba más rápido. Te confieso que no sentí su corazón, solo sentí su pecho, la cercanía al pezón y noté que no tenía sostén. Cenamos, conversamos de mil cosas y nos dijimos como un par de adolescentes varias frases de doble sentido acerca del gusto de estar juntos en ese momento. Reviví esa sensación de incertidumbre al tener al frente alguien que me gusta y no saber que piensa ella. Muchas veces nos tocamos las manos, los brazos, el cuello y la espalda tratando de aparentar que era algo involuntario, como parte de la conversación. Obviamente era voluntario y el significado no era nada diferente a querer tocarnos. Un par de veces las rodillas se tocaron debajo de la mesa y ninguno de los dos la separaba. Al final la dejé en su casa, el beso de despedida ya se acercó más a la boca y unos 2 centímetros de labios alcanzaron a tocarse de manera superficial. Ninguno de los dos hizo algún comentario al respecto.
ENERO 2025
Hoy tuve un sábado familiar con mis hijas y nietas. Voy a dejar aquí y sigo más tarde pues Verónica me acaba de escribir y me pide que si puedo la llame.
ENERO 2025
No te pude terminar de escribir ayer, porque como te conté hablé con Verónica. Se había tomado unas copas y me llamó para decirme que estaba con unas amigas, me quería saludar y ya se iba para su casa. Agregó que necesitaba un Uber. Le ofrecí hacerle el servicio de transporte gratis y podía llegar en 15 minutos. Me dijo que lo aceptaba solo porque ahorraría algo de dinero. Pasé por ella y cuando se subió al carro venía muy alegre y hablando fuerte. Se veía preciosa. En el beso de saludo nuevamente nuestros labios se tocaron un poco, pero esta vez estuvo acompañado de un fuerte abrazo, duró un par de segundos y terminó con dos o tres frases de saludo y agradecimiento con nuestras caras muy cerca, mirándonos frente a frente y las narices casi tocándose. Me preguntó algo que no recuerdo y cuando estaba hablando, ella se quedó dormida (eso me hizo creer). Cuando llegamos, la desperté, le pregunté si quería que la ayudara a subir a su apartamento. Me dijo que sí y que me lo agradecía. Yo la sostenía en el ascensor y ella recostaba su frente contra mi cuello sosteniéndose con un abrazo por mi cintura. Cuando abrió la puerta de su apartamento, me invitó a entrar y repentinamente su estado de alicoramiento desapareció y se burló de mi… yo puse cara de enfado, le tomé la cabeza, la traje hacia mi y la besé con fuerza. Nos quedábamos sin respiración pero no parábamos el beso. Cuando quería separarse de mi, le decía que ese beso esperó 54 años y no se iba a ir tan fácilmente… el beso fue tan largo que alcanzamos a desnudarnos completamente sin que las bocas se separaran. La ropa quedó en la puerta de entrada y me llevó a su alcoba, a su cama. Volvimos a besarnos, a tocarnos, a conocer y reconocer nuestros cuerpos, nuestros olores, nuestros sabores, nuestros sonidos, nuestros gustos. Queríamos sentir y hacer sentir, no había lugares prohibidos, estábamos expuestos y entregados el uno al otro, vulnerables y ansiosos, viviendo y reviviendo sensaciones , fuimos atrevidos y exploradores pues ya había mucha confianza. Regresé a mi casa a las 3 am pues hoy tenía una reunión temprano.
NOVIEMBRE 2025
Verónica regresa mañana de Miami. Estuvo tres meses donde su hija. Voy a esperarla al aeropuerto. Violaré un poco nuestra intimidad y voy a tomar apartes de este diario para presentarlo en mi taller de escritura, donde en forma de diario, hable del amor, de la espera, del erotismo que fueron algunos temas vistos en el taller. Esperaré los comentarios de la profe Angélica.
Carlos Eduardo Arango: lector, admirador de quienes se atreven a escribir, interesado en entender las dificultades con las que se encuentra quien escribe y como las resuelve.
PD. Estos escritos son una muestra de ejercicios realizados en el taller de escritura: narrativas autorreflexivas para acompañar la vida. Octubre-Noviembre 2025. Educación Continua. Pontificia Universidad Javeriana.
