La escritura como hábito: un camino iniciático

La atención extrema es lo que constituye la facultad creadora del hombre

Simone Weil

Creando el hábito de la escritura

La palabra hábito” viene del latín habitus” que a su vez quiere decir “tenido” (participio del verbo tener); el hábito es lo que poseemos como propio, lo que nos pertenece, así como nos perteneces el vestido o la lengua materna. El concepto de hábito tiene implícita su función cotidiana y al ser parte de la persona, de estar adherido a ella, le pertenece como costumbre.

La palabra “hábito” tiene entonces una sentido y una significado muy importante en la existencia humana, porque actualiza todos aquellos espacios reiterativos y cotidianos que dignifican la rutinas. Todos los hábitos son rutinas que pertenecen y que construyen la interioridad del ser. Sin entrar en el discernimiento de los hábitos buenos o malos,  la escritura como hábito tiene un estar bondadoso y benévolo que es accesible a todos los seres humanos.

La escritura como hábito es  rutina de autoconsciencia y reflexión constante y se inserta en la vida como experiencia cotidiana. Esta rutina autoconsciente de la escritura donde atestiguamos nuestra vida y sus experiencias, va construyendo en el individuo que la asume una gran capacidad de volverse  intimo consigo mismo, de reconocer las particularidades propias que le pertenecen como ser único y también reconocer lo que le hace diferente de los demás.

Para que el hábito de la escritura se pueda insertar en la vida, adentrarse en ella poco a poco, hasta convertirse en algo natural, en un vicio estable, es necesario consolidar su practica en  los ciclos del tiempo y de la horas.

La repetición como espacio de interioridad

El hábito es la verdad de la repetición, es la lealtad a lo mismo, el volver siempre a lo mismo como refugio y como contención; este hábito asumido con consciencia puede representar una experiencia profunda y honesta, una regalo para nuestra vida.  

Lo primero que tenemos que comprender es el valor inmenso de lo repetitivo, no como un lugar aburrido y de muerte vital, sino como lugar de exploración donde todo es diferente a pesar de parecerse a lo mismo. Lo repetitivo nos muestra nuestro estado presente como un espejo, nos muestra nuestra condición más pura, sin adornos, sin artificios. El acto se repite para demostrarnos a la vez lo que no cambia, la esencia inmutable, el núcleo interior.

ella se acerca esta mañana a su cuaderno de escritura y está triste, pero ayer estaba cansada, y mañana estará alegre; ella escribirá sobre todo esto, ella sigue ahí, escribiendo en su cuaderno, como un ente inmutable, ella es la que cambia y la que no cambia.  Ella y sus estados de animo, ella y el hábito que permanece igual que ella, inmutable, certero en su vida, a pesar de la variación de sus pensamientos, de sus experiencias, de sus emociones.  Ella y el hábito.

…repetir, repetir, repetir siempre hasta que la repetición sea el acto más natural de todos, libre del peso del deber.

Los objetos de la escritura: la dignidad del soporte

Ya asumiendo la decisión del hábito de la escritura y reconociendo que tenemos que rendirnos a los placeres de la repetición, podemos pensar en estas cuestiones: ¿ Cómo iniciar ? ¿ Cuándo iniciar? ¿Dónde iniciar? Si La vida es un sin fin de enredos ocupados y decidir si El lápiz o La pluma, La tecla, si El papel, La libreta, La pantalla puede resultar también abrumador, pero igualmente importante cuando queremos comenzar a construir esta práctica cotidiana.

Estos soportes escriturales se sugiere resulten de una elección paciente y estética; la dignidad de los soportes viene de sus características especiales y de su condición de pertenencia personal.

La hora de la escritura: esa ceremonia fija, elegida con consciencia y de acuerdo a la verdad de nuestras costumbres cotidianas es también un asunto importante.

Acá unas sugerencias de Luis Racionero en su libro: Textos de estética taoísta.

El alba: la hora de la “empatía”: “Entramos en el jardín al clarear el día; la brisa de la aurora desflora los racimos de glicinia que caen una a una como gotas de alba”.

El medio día: la hora del ritmo vital: “…a pleno sol, germinan en movimiento innumerables las diez mil cosas que manifiestan el ritmo vital de la naturaleza”.

 El atardecer: la hora del misterio: “Está atardeciendo ya; el sol desciende tras los montes y el umbral de poniente se tiñe de reflejos amarillos…la luz tenue y delicada parece contener un mensaje”.

La noche: la hora del vacío: “El jardín sonríe para sus adentros como una montaña cruzada por una nube. La luz se ha marchado revelando la oscuridad: el ser y el no ser se engendran mutuamente”. 

Los estímulos para consolidar el hábito:

Todo en la vida es potencial de escritura, tanto los momentos de crisis como los momentos de gozo; el arte callejero y el arte de las galerías,  los espacio naturales y la ciudad ajetreada, la vida cotidiana,  el clima, los sueños nocturnos. Los estímulos están vivos en  toda la gama de heroísmos simples que el ser humano común tiene a la mano desde que se levanta por la mañana.

Finalmente los estímulos nos llevaran por el camino de la consolidación y el hábito se parecerá a la vida misma. Escribir será como respirar y podremos afianzar todo su potencial en la práctica misma. Algún día miraremos los cuadernos como quien mira las edificaciones rescatadas de un naufragio hermoso llamado vida.

 El vicio sin retribución: la escritura como hábito

La inutilidad de lo VERDADERAMENTE útil es el camino hacia el vicio hermoso de lo transcendente: La escritura como hábito es consciencia reflexiva habitando el universo cotidiano. Y aunque sigamos habitando el mundo con todas sus consecuencias, hemos conquistado un pequeño y breve lugar donde conectarnos con nosotros mismos sin tener que pagar un precio o intercambiar un sueño o sacrificar algo.

*

Del hábito fácilmente pasamos al vicio, y la escritura como vicio, es ya otra frontera, otra historia por contar. Es una  historia se parece al amor y cuenta con toda nuestra obsesión y manías.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s